
UN CABECERO TAPIZADO PARA CADA HABITACIÓN
A partir de la década de los 80 y gracias a los avances tecnológicos y en cuanto a diseño, se comenzó a imponer la tendencia de los cabeceros tapizados. Hoy, prácticamente, acaparan la mayor parte de la demanda de cabeceros del mercado, sin duda, gracias a todas las ventajas que ofrecen frente a los cabeceros más tradicionales, como es la coordinación de sus materiales con los diversos elementos de la habitación.
Cabeceros de tela, polipiel y piel, una apuesta segura
Con un cabecero tapizado en tela, polipiel o cuero estás adoptando la mejor opción para completar la decoración de los dormitorios de tu vivienda. La amplia base de la oferta de tejidos y materiales con que se puede tapizar un cabecero no tiene limitación, debe trate de telas gruesas que aporten resistencia y tejidos sufridos que garanticen la durabilidad del cabecero.
Cada cama precisa un cabecero tapizado diferente, salvo que se trata de camas individuales unidas que se utilizará un solo cabecero.
Los dormitorios infantiles están sometidos a un desgaste mayor y, a la vez, requieren de más cuidado al seleccionar la salubridad de los materiales elegidos, por eso, los cabeceros infantiles se fabrican preferentemente en fibras naturales resistentes como algodón o lino. Para los cabeceros juveniles se suele optar por una mezcla entre las fibras naturales y sintéticas, de aire más moderno como son: viscosa, microfibras o nylon, por ejemplo.
Los nuevos cabeceros acaban con el piling
Uno de los grandes retos a que se enfrentaban los tapiceros en la fabricación de cabeceros era conseguir telas en las que no aparecieran las molestas bolitas a causa del roce. Hoy ya es un problema superado, con cabeceros tapizados en jacquard, cretonas, chinillas, otomán o piqué, entre otros tejidos.
Los caberos más modernos hoy en día para integrarse con muebles vanguardistas o bien con una escasez de mobiliario y para realzar los mismos, suelen tener mayores medidas, predominando los cabeceros en polipiel de línea rectangulares con fondo liso o haciendo cuadros y en colores blanco roto o marón vengue.
Por último, los cabeceros en piel tienen una menor demanda dado que su coste es superior al resto de materiales, siempre que utilicemos pieles de primera calidad, habiéndose conseguido en los últimos años materiales que imitan perfectamente la piel en cuanto al granulado y tacto.



