
ENTELADO DE PAREDES: TODO SON VENTAJAS
Aunque el origen de esta técnica de tapizado de paredes suele fijarse a mediados del siglo pasado, actualmente sigue estando en vigor, siendo signo de elegancia y poder adquisitivo, habiendo evolucionado hasta combinar el tapizado de unas paredes con otras en diversas terminaciones dentro de la misma habitación. Y es que decorar con entelado las paredes aporta grandes ventajas que conviene conocer.
Beneficios del entelado de paredes
El entelado de paredes es una técnica decorativa que va ganando terreno, sobre todo, cuando se conocen todas sus excelencias. En primer lugar, destaca lo fácil y cómoda que resulta la instalación de un entelado en nuestras paredes, ya que al ser un sistema en seco, no ensucia y es rapido. Pero, además, su durabilidad es muy superior a la de otras elecciones. Un tapizado de paredes bien escogido, puede mantenerse en perfecto estado muchos años, con un mantenimiento básico que se reduce a pasar el aspirador con cierta frecuencia y aplicar una bayeta húmeda a las manchas según se producen.
El entelado de paredes aporta calidez
La utilidad del entelado de paredes abarca otros aspectos que merecen destacarse. Uno es, sin duda, su contribución a la mejora acústica de la estancia donde se ubica. Las telas tienen una extraordinaria capacidad de absorción de ruidos y sonidos. Junto a ello, es indiscutible la sensación de calidez que se consigue con un adecuado tapizado de paredes.
También, es una solución eficaz para ocultar desperfectos e irregularidades en las paredes, que no son preciso correguir al taparse. Lo ideal para conseguir un tapizado perfecto es escoger telas de doble ancho para no hacer costuras siempre que sean lisas, y si la tela de tapiceria es de rayas los empalmes se hacen por la unión de las rayas, pasando totalmente desapercibido.
Elección de telas de tapiceria
Las telas de tapicería de rayas anchas en vertical son ideales para entradas y pasillos, con estas conseguiremos una mayor amplitud. En habitaciones principales y salones se suele colocar telas de tapicería lisas o con un discreto jaspeado sobre colores suaves. En las habitaciones juveniles se consigue un tapizado ideal entelando hasta media altura de una o todas las paredes de la habitación, pudiéndonos permitir ampliar el tipo y dibujo de la tela.



